Kickboxing Holandés
La escuela holandesa de kickboxing de competición, nacida del encuentro entre el kyokushin y el kickboxing japonés. Se basa en combinaciones rematadas con patada.
Datos Rápidos
Carácter y Origen
Organización y Competición
De qué se compone el estilo
Valoración editorial en escala 0–3, según el espacio que ocupa cada área en el entrenamiento habitual.
Catálogos y Bases de datos para Kickboxing Holandés
Sobre Kickboxing Holandés
El kickboxing holandés no es un estilo con un fundador único sino una escuela nacional de competición formada en los años setenta del encuentro de dos fuentes: el karate kyokushin, con una base fuerte en los Países Bajos, y el kickboxing japonés tal como lo enseñaba Kenji Kurosaki en el Mejiro Gym de Tokio. Dos figuras clave están documentadas. Jan Plas se formó con Kurosaki y abrió el Mejiro Gym de Ámsterdam en 1978; Thom Harinck dirigía la escuela Chakuriki. Juntos habían fundado ya en 1976 la asociación neerlandesa NKBB, que dio al deporte su marco organizativo: de ahí ese año y no la fecha de un gimnasio concreto. Técnicamente la escuela se apoya en una combinación densa de puños rematada con una patada, casi siempre baja al muslo. Mientras el muay thai se construye sobre el clinch, las rodillas y golpes pesados aislados, la escuela holandesa importó del boxeo el juego de piernas, los esquives y la serie de tres a cinco golpes, en la que la patada entra como último eslabón. De ahí su volumen legendario de sparring y las llamadas pirámides holandesas, un ejercicio de acondicionamiento de series repetidas en manoplas. La escuela se impuso internacionalmente con los torneos K-1 de los años noventa, y luchadores como Rob Kaman, Ernesto Hoost o Peter Aerts la convirtieron en el enfoque dominante del combate de pie. Hoy forma parte del entrenamiento básico de la mayoría de gimnasios europeos.
Estilos similares
Seleccionados por coincidencia en el perfil del estilo, no por parentesco histórico.
