Esgrima criolla
Esgrima criolla con cuchillo de los gauchos del Río de la Plata. Según La Nación y Domenech, en el duelo importaba más marcar al rival en el rostro que matarlo.
Datos Rápidos
Carácter y Origen
Entrenamiento
Organización y Competición
De qué se compone el estilo
Valoración editorial en escala 0–3, según el espacio que ocupa cada área en el entrenamiento habitual.
Sobre Esgrima criolla
La esgrima criolla es la esgrima con cuchillo de los gauchos, criollos rurales de la región del Río de la Plata. Según el estudio de Desocio (2017), se remonta a la época anterior a la independencia y se desarrolló sobre todo entre personas consideradas marginales, bárbaras e incivilizadas. La Nación (2008) escribe que su técnica no estaba definida por una escuela formal como la esgrima europea, sino que seguía el instinto. En las fuentes no hemos encontrado un fundador. Según La Nación, el arma del duelo era un facón o una daga. Las fuentes discrepan sobre la longitud del facón. Desocio indica unos 30 cm, Domenech (2008) de 15 a 18 pulgadas y Wikipedia de 25 a 51 cm. El otro brazo lo protegía, según Slatta y La Nación, un poncho enrollado. Según Domenech y La Nación, normalmente no se trataba de matar, sino de marcar al rival, preferiblemente en el rostro. Desocio distingue además el duelo a muerte del duelo a primera sangre, que terminaba con la herida de uno de los hombres. Desocio indica que los primeros torneos de esgrima criolla se celebraron en 2011 en La Matanza según un reglamento básico de nueva creación, y que hoy se practica en gimnasios, en plazas y en torneos de artes marciales. Según él, en su forma deportiva el placer sustituyó a la defensa del honor, y el combate lo rigen reglas y árbitros preparados para torneos concretos.
Historia
La palabra gaucho designa, según Corominas, a quien cita Desocio (2017), al criollo rural del Río de la Plata desde 1782. Slatta escribe que el gaucho llevaba un cuchillo metido a la espalda en un ancho cinturón de cuero llamado tirador y lo usaba para matar y desollar ganado, para comer y a veces para pelear. El facón era, según Slatta, un cuchillo largo parecido a una espada, el arma más querida y más peligrosa de los gauchos, que las autoridades prohibieron repetidamente. Según él, los gauchos lo preferían a las armas de fuego hasta el siglo XX. Desocio define el duelo como un combate que dos hombres habían acordado y en el que usaban armas mortales. Según él, el poncho les servía de manta en las noches frías y de protección en las riñas. Gutiérrez describe en Juan Moreira (1879) reuniones ruidosas en pulperías que solían acabar en pelea. Greenberg (2014) habla de un inflexible código de violencia y de un culto al valor que Borges admiraba.
En qué se diferencia
Domenech (2008) distingue el facón y la daga como armas de combate de la cuchilla y el puñal, que eran herramientas multiusos. Según él, lo típico de la daga es una hoja larga y esbelta con dos filos. Long-Ohni (2013) en La Nación define el facón como un cuchillo grande, recto y puntiagudo, con guarda y normalmente con dos filos, y Desocio (2017) menciona en él filo y contrafilo. Long-Ohni añade que el gaucho peleaba con el facón, nunca con el puñal, que para él era un arma deshonrosa y traicionera. Según Domenech, las espadas, sables y bayonetas viejos o rotos aportaban sus hojas para fabricar facones y dagas. Wikipedia indica que algunos facones surgieron al acortar espadas.
Técnica
El duelo se desarrollaba, según La Nación (2008), en una cancha, un espacio delimitado donde se enfrentaban dos hombres. Desocio (2017) describe a un gaucho con el cuchillo en la mano derecha para atacar y el poncho en la mano menos hábil para defenderse. A veces, según La Nación, se usaba también como arma secundaria un rebenque, un látigo de jinete. El golpe desde arriba se llamaba Dios te guarde y su nombre procede, según el mismo periódico, de la esgrima española con espada. El barbijo era un tajo dirigido a la cara y el planazo un golpe con el plano de la hoja, destinado a humillar al rival. Cada uno de estos ataques tenía, según La Nación, su respuesta, el quite, y en el duelo criollo estaba permitido todo, incluso pisar al rival y arrojarle tierra a la cara. Horacio Quiroga describe en su crónica Esgrima criolla una postura con la pierna derecha tensa, la izquierda flexionada, el cuerpo ligeramente hacia atrás y el puño abajo. Al golpeteo rítmico de las hojas entre sí en el mismo ángulo se le llama barajeo.
Entrenamiento
Según La Nación (2008), el visteo era un juego infantil al que la gente jugaba también de adulta. Long-Ohni (2013) lo describe como un duelo fingido entre dos rivales y un arte que en el campo se aprendía desde la infancia casi como un juego. Según él, los más pequeños jugaban a dedo tiznao para marcar la cara del rival, y los adolescentes ya con el facón. La Nación indica que el visteo se practicaba con palitos, con vainas vacías o solo con un dedo ennegrecido con hollín. El maestro Jorge Emilio Prina afirma, según Dillon (2019, Martial Journal), que enseñó combate con cuchillo tanto a presos como a guardias. Del poncho dice que su eficacia depende de quién lo maneja.
Grados y progresión
Según Domenech (2008), los lujosos cuchillos de plata aparecieron después de los años 1830-1840, y hoy el facón y la daga solo se exhiben en desfiles. Según él, los verdaderos gauchos desaparecieron hacia 1880-1890 con la llegada de los alambrados, el telégrafo y el ferrocarril. Según Desocio (2017), su tradición la continuaron los malevos, hombres vagabundos, dañinos y pendencieros, y los compadritos. Entre los malevos regía la regla a primera sangre, según la cual decidía quien hería primero. Según Desocio, el compadrito es quien acercó el tango a los arrabales. Greenberg (2014) escribe que de la payada gauchesca surgió la milonga y de esta el tango. Según el libro penal de la cárcel de La Plata de 1929, que cita Desocio, los presos usaban esta práctica para defenderse y para imponer su poder.
Hoy
Desocio (2017) menciona como entorno de los torneos actuales a las organizaciones U.I.A.M.A. (Unión Internacional de Artistas Marciales Asociados) y A.I.P.A.M. (Asociación Internacional de Practicantes de Artes Marciales) y al grupo Eskrima Kombat, de base filipina. Él mismo examina si existe continuidad entre la práctica histórica y la forma deportiva actual. El maestro Jorge Emilio Prina afirma, según Dillon (2019, Martial Journal), que aprendió de diversas personas, cuchillos y maestros y que unió las armas en un sistema de enseñanza propio. Es autor del libro Esgrima Criolla, armas gauchas y otras yerbas y su representante en EE. UU. es, según el mismo artículo, Danny Hoskins. Mario López Osornio también escribió el libro Esgrima Criolla, y Goodreads indica que se publicó en 2005.
Curiosidades
Según Slatta, los duelos a cuchillo fueron popularizados por la literatura gauchesca, en especial por Martín Fierro de José Hernández y Juan Moreira de Eduardo Gutiérrez. En el poema de Hernández, según Greenberg (2014), Martín Fierro mata a un hombre en un duelo a cuchillo en una taberna y se convierte en un forajido. Gutiérrez describe el facón de Moreira con una hoja de dos pies de largo y una empuñadura de plata incrustada de oro. Según Long-Ohni (2013), un famoso visteador fue Julián Andrade, inseparable compañero de Juan Moreira, que estuvo con él la noche de su muerte en Lobos. Al facón, según Long-Ohni, que se remite a Ciro Bayo, lo apodaban el sexto dedo por sus muchos usos. Slatta escribe en The Cowboy Encyclopedia que el facón se llevaba en la espalda, detrás del cinturón, para que el gaucho no se matara si caía del caballo hacia delante. Según Greenberg, Borges buscaba cuchilleros en los barrios de Buenos Aires en la década de 1920.
Preguntas frecuentes
¿El objetivo del duelo en la esgrima criolla era matar al rival?
Según Domenech (2008) y La Nación (2008), normalmente no. Los gauchos querían más bien marcar al rival, preferiblemente en el rostro. Desocio (2017), sin embargo, distingue el duelo a muerte del duelo a primera sangre.
¿Qué longitud tenía el facón?
Las fuentes discrepan sobre la longitud del facón. Desocio (2017) indica unos 30 cm para el cuchillo entero, Domenech (2008) de 15 a 18 pulgadas y Wikipedia de 25 a 51 cm.
¿Cuándo se celebraron los primeros torneos de esgrima criolla?
Según Desocio (2017), los primeros torneos se celebraron en 2011 en La Matanza, según un reglamento básico de nueva creación que hizo posible la competición.
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