Lucha libre mexicana
La forma mexicana de la lucha profesional y un fenómeno cultural propio. Tomó forma en los años treinta; la máscara lleva la identidad y perderla acaba el personaje.
Datos Rápidos
Carácter y Origen
Entrenamiento
Para quién
Organización y Competición
De qué se compone el estilo
Valoración editorial en escala 0–3, según el espacio que ocupa cada área en el entrenamiento habitual.
Catálogos y Bases de datos para Lucha libre mexicana
Sobre Lucha libre mexicana
La lucha libre es la forma mexicana de la lucha profesional y, a la vez, un fenómeno cultural propio. Tomó forma en los años treinta, cuando el promotor Salvador Lutteroth fundó la primera gran empresa y dio marco profesional a unas peleas hasta entonces dispersas. Se separó del wrestling estadounidense pronto y con nitidez. La diferencia está sobre todo en el movimiento. La lucha libre se apoya en la acrobacia, los vuelos desde la tercera cuerda y las secuencias rápidas de llaves, mientras la escuela estadounidense trabaja más con golpes y pausas largas. Los combates suelen ir a dos de tres caídas. Junto a los individuales son habituales los tríos, lo que acelera aún más el ritmo. Su elemento más conocido es la máscara. No es un disfraz: es una identidad. El luchador enmascarado se presenta en público bajo ella, su nombre civil suele mantenerse en secreto y el desenmascaramiento es la apuesta más alta posible. La lucha de apuestas es el formato supremo: el perdedor se quita la máscara para siempre. El Santo, el luchador más célebre, llevó la suya fuera del ring toda su vida. Los papeles se reparten entre técnicos (limpios, heroicos) y rudos (duros, villanos), y esa oposición sostiene la historia de cada combate. La lucha libre es espectáculo coreografiado, no una competición de resultado incierto; pero la acrobacia y las caídas son reales, y tanto la carga física como el riesgo de lesión son altos.
Estilos similares
Seleccionados por coincidencia en el perfil del estilo, no por parentesco histórico.
