Por qué falla el bambú
El shinai está formado por cuatro láminas de bambú (take) unidas por piezas de cuero y una cuerda. La federación japonesa de kendō (ZNKR), tras un accidente en el que una esquirla de una lámina entró en la zona del ojo, encontró grietas en la cara interna de las cuatro láminas y esquirlas en la superficie; el shinai no había sido aceitado y por eso se agrietaba con facilidad en la temporada seca. El mismo análisis señala que usar repetidamente solo una cara del shinai lo alabea y lo debilita. El almacenamiento en seco y las esquirlas no eliminadas, según los vendedores de equipo, aceleran el envejecimiento del bambú.
Revisión antes, durante y después del entrenamiento
La ZNKR exige revisar antes del entrenamiento, durante él y después. En el bambú busque esquirlas, grietas, alabeo y deformaciones. Una esquirla puede pasar por la rejilla de la máscara hasta el ojo. Desmonte el shinai con regularidad y revise también las caras internas de las láminas por si hay grietas o daño de insectos.
El nakayui (tira de cuero) debe quedar bien fijo aproximadamente a un cuarto de la longitud desde la punta; si no lo está, el manual de la Federación Internacional de Kendo (FIK) dice que el shinai debe reemplazarse. La sakigawa (funda de cuero de la punta) debe medir, según las reglas de la FIK, al menos 5 cm y no estar dañada. La tsuba debe ser redonda, de cuero o material sintético, de como máximo 9 cm de diámetro y estar bien encajada sin holgura; solo el tope tsuba-dome puede fijarla, nunca cinta adhesiva. En la tsuka-gawa (envoltura de cuero del mango) busque desgaste y cuero estirado. La tsuru (cuerda) debe estar tensa y los nudos apretados. Las reglas de la FIK prohíben dentro del shinai cualquier objeto salvo el núcleo de la punta y la placa chigiri del mango, y prohíben un shinai con grandes huecos entre las láminas o con modificaciones que reduzcan la seguridad.
Desmontaje
Afloje el nudo del nakayui (un nudo apretado se afloja con una lezna), afloje el nudo de la tsuru en el mango y desenróllela, retire la sakigawa, saque el núcleo de la punta (sakigomu) y quite la tsuka-gawa. Fíjese en la placa chigiri al final del mango.
Lijar las esquirlas
Elimine las esquirlas de inmediato, o profundizarán las grietas. Use un raspador de shinai o papel de lija fino y raspe siempre en una dirección, del mango hacia la punta. Después alise el borde de la lámina con papel fino o una lima. En un shinai nuevo conviene pasar papel fino por los bordes antes del primer uso.
Aceitado
Aplique una capa fina de aceite para shinai en las láminas, sobre todo en las superficies de contacto y en el dorso entre los nudos inferiores, retire el exceso con una toalla y deje secar al menos 24 horas. Las fuentes también mencionan aceite de linaza o de camelia. Un dōjō aconseja envolver el shinai durante un mes en una funda cerrada con algodón empapado en aceite.
Reemplazo y giro de las láminas: las fuentes discrepan
Algunos profesores y vendedores recomiendan girar las láminas 90 o 180 grados al recomponer el shinai para que dure más, y sustituir una lámina agrietada por otra de un shinai similar. La ZNKR, en cambio, advierte que girar el shinai sin criterio o recomponer las láminas aumenta mucho el riesgo, que las láminas alabeadas quizá no tengan la resistencia necesaria una vez recompuestas, y que un shinai dañado es mejor retirarlo que repararlo.
Recomposición
Junte las láminas, coloque la tsuka-gawa con la costura al centro, inserte el núcleo y coloque la sakigawa. Pase la tsuru, enróllela siete u ocho vueltas alrededor del extremo del mango y apriétela con firmeza. Tense una cuerda nueva algo más de lo habitual, ya que se estirará, pero sin exagerar: una cuerda demasiado tensa dobla el bambú y el shinai se agrieta. Fije el nakayui a un cuarto de la longitud desde la punta, firme pero sin tensarlo de más. Por último, pase un poco de aceite sobre el shinai.
Cuándo retirar un shinai
No use un shinai agrietado. Retírelo o reemplace la lámina agrietada (véase arriba el desacuerdo entre fuentes), lo mismo que un shinai con el bambú completamente astillado o con esquirlas que podrían soltarse en un golpe.
El yumi y su cuerda
El manual de la federación japonesa de kyūdō indica que un arco de bambú es sensible a la humedad, sobre todo con calor, y que debe protegerse en la temporada de lluvias; seque la humedad con un paño seco. También recomienda untar el yumi con aceite vegetal para evitar que absorba humedad. El profesor de kyūdō Dan Dayley, en cambio, aconseja no usar aceites, lacas ni jabón en absoluto, ya que el bambú produce su propia cera, y limitarse a frotar el arco con firmeza con cuero suave o algodón de arriba abajo.
Cuando el yumi no está en uso, según Dayley, déjelo destensado, apoyado por el extremo inferior en el suelo y con la cabeza recostada contra la pared, nunca tumbado. Protéjalo de la humedad, del sol prolongado y de fuentes de calor, porque el secado excesivo, según él, provoca grietas; no lo deje en el coche con calor. Antes de entrenar compruebe que la cuerda no se desvía hacia la izquierda del cuerpo del arco, lo que indica peligro. Un arco con grieta o con una capa desprendida solo debe repararlo un profesor experimentado, y aun así puede no durar mucho tras la reparación. El calor, según Don Symanski, puede aplanar un arco; la distancia entre el agarre y la cuerda debe ser de unos 15 cm, más está bien, nunca menos. Una cuerda nueva se estira y solo se acorta por el lazo superior. Según la federación de kyūdō, una cuerda de cáñamo debe frotarse con kusune cada vez que se tensa, con pasadas firmes hacia abajo siguiendo el retorcido; el cáñamo que se seca se deshilacha y se agrieta.
A qué armas se aplica
El shinai para el kendō y otras espadas de entrenamiento de bambú, y el yumi para el kyūdō.