ImpakuImpaku

Cuidado de las armas de entrenamiento de acero romo

Cómo mantener federas, espadas embotadas y sables de esgrima deportiva: rebajar rebabas y mellas, revisar la punta, la flexión y la empuñadura, proteger del óxido y cuándo retirar un arma.

Por qué se deteriora el acero embotado

Un arma de entrenamiento de acero embotado no tiene filo, pero cada parada y cada golpe en los bordes deja una mella o una rebaba, es decir, un trocito de metal doblado y afilado. Los reglamentos de torneo exigen bordes sin rebabas ni mellas profundas precisamente porque pueden atrapar y desgarrar el equipo de protección o cortar la piel. El segundo enemigo es el óxido: el sudor y las huellas se acumulan sobre todo junto al guardamano, y si no limpia la hoja después de entrenar, según una fuente empieza a oxidarse en dos o tres días. El tercero es la empuñadura, que con el tiempo se afloja y cuyo forrado se deforma.

Después de cada entrenamiento

Limpie toda la hoja con un paño suave, no solo la mancha visible, y en especial la zona junto al guardamano. En casa, saque el arma de la funda enseguida, no la deje con ropa mojada y sudada, y no la guarde en el maletero del coche, donde según las fuentes también dañan los gases de escape. Después aplique una capa muy fina de aceite o cera microcristalina que no parezca grasosa. Las fuentes mencionan aceite para armas, aceite de camelia y, históricamente, incluso sebo. Evite los aerosoles lubricantes finos, porque se evaporan rápido y el acero queda sin protección.

Las fuentes no coinciden en la frecuencia: una escuela de esgrima aconseja aceitar después de cada entrenamiento o al menos una vez por semana, otro artículo indica una capa fina una vez al mes, y una vez por semana en climas húmedos o costeros. Cuanto más use el arma y más sude sobre ella, más cerca debe estar de la primera recomendación.

Revisión antes de entrenar

Antes de cada uso, examine la hoja con buena luz y gírela para que los bordes reflejen la luz. Después pase los dedos suavemente por ambos bordes y por la punta buscando zonas rugosas; marque los puntos problemáticos con un rotulador y corríjalos antes de usar el arma contra un compañero.

La punta debe estar curvada, ensanchada o llevar una protección; el reglamento de un torneo exige que así la anchura de la punta llegue a al menos 1 cm, y las protecciones desmontables de metal, goma o cuero deben ir fijadas con cinta resistente. Compruebe que la protección no esté agrietada ni suelta.

Mire a lo largo de la hoja. Los reglamentos de torneo permiten una ligera curvatura, pero no una curva en forma de S ni una curvatura dura y peligrosa. La flexibilidad de la hoja la comprueba el armero del torneo con una prueba de flexión; los valores concretos varían, un torneo exige en una espada larga una curvatura visible con una carga de 10 kg, otro fija un límite superior de 14,5 kg. Por eso, lea siempre el reglamento propio de cada torneo antes de participar.

Revise la empuñadura. Si el guardamano o el pomo están flojos y el arma tiene un montaje atornillado, afloje un poco la contratuerca, apriete el pomo con la mano hasta que el guardamano quede firme, y vuelva a apretar la tuerca de forma adecuada. Cuando la empuñadura tiene zonas aplastadas o hundidas cerca de los bordes inferiores, es hora de sustituirla. El hueco entre la empuñadura y el guardamano se puede rellenar temporalmente con cordón encerado fino o una tira de cuero, pero solo como solución provisional. Si el arma cruje o vibra de forma inusual, en una nueva contacte con el fabricante, y en una usada quite la empuñadura y revise la espiga para ver si tiene una grieta.

Rebajar rebabas y mellas

Trabaje solo a mano. Una amoladora eléctrica sobrecalienta el metal y destruye su temple. Rebaje o lime la rebaba hasta devolverla a la línea natural del borde y compruébelo continuamente con los dedos. Una mella redondeada se rebaja con una lima fina o una piedra desde ambos lados, hasta que al mirar a lo largo del borde no se vea ningún bulto. Una mella en forma de V se redondea con cuidado con una lima redonda, hasta que desaparezcan todas las esquinas afiladas; como dice una fuente, mejor una mella redondeada que una hoja peligrosa. Una mella más profunda de unos 2 mm la debe valorar un experto. Trate igual las esquinas dañadas del guardamano y del pomo.

Para el acabado use papeles o esponjas abrasivas de grano grueso a fino, por ejemplo un bloque abrasivo de grano 320 con lubricante, y trabaje con pasadas longitudinales en una sola dirección hacia la punta, para que no aparezcan arañazos transversales. Las fuentes no coinciden en el primer paso: una recomienda primero golpear las rebabas con un martillo de cabeza esférica y solo después limar, otras describen solo limar y rebajar.

Óxido

Una ligera decoloración superficial en una hoja que por lo demás brilla no es, según el fabricante, motivo de preocupación. Elimine el óxido incipiente enseguida: con una esponjilla abrasiva sintética fina o lana de acero de grado 0000 con un poco de aceite, y después aplique aceite protector. Los reglamentos de torneo exigen un arma sin óxido activo en la superficie.

Cuándo retirar un arma

Retire de inmediato un arma con cualquier grieta, sin importar el tamaño; en esto coinciden las fuentes. A un torneo no debe llevarse una hoja con curvatura en S o dura, con rebabas y mellas profundas que no se puedan rebajar, con una punta no conforme ni con óxido activo. Los organizadores se reservan el derecho de prohibir en cualquier momento cualquier arma que consideren peligrosa.

Almacenamiento y transporte

Nunca guarde el arma mojada ni la deje mucho tiempo en la funda; una fuente rechaza expresamente las fundas de cuero. Para el almacenamiento a largo plazo las fuentes no coinciden: una aconseja untar bien la hoja con vaselina y envolverla en trapos en un lugar frío y seco, otra recomienda solo una capa fina de aceite o cera y envolverla en tela limpia y seca.

Errores frecuentes

Lo que más daña es olvidar el arma en la funda con ropa mojada, usar un aerosol fino en vez de aceite, usar una amoladora eléctrica en las rebabas, ignorar que la empuñadura está floja y seguir entrenando con una hoja agrietada.

A qué armas se aplica

Este procedimiento se aplica a las federas y espadas largas embotadas, las espadas de espada y broquel, los machetes de esgrima, los sables de esgrima deportiva, los estoques, las espadas de duelo y las dagas de entrenamiento embotadas de acero.

Armas de este material

Tantō
Más fuentes sobre el tema (6)
  1. Medieval Sword School: Keeping your HEMA sword clean and maintained
  2. Black Armoury: Tips from the Armoury, Issue 1
  3. HROARR: Training sword maintenance – Prevention
  4. Iron Gate Exhibition: Equipment Requirements
  5. Metropolitan Historical Fencing Academy: Weapon Requirements
  6. Berlin HEMA Cup: Gear Requirements